Blog de Marcela González

Marcela González
Me inspira conocer y explorar el mundo, contar historias que hablen de la relación entre la naturaleza y el ser humano, entre el arte y la aventura. En mis redes sociales, cuento con más de 10,000 seguidores y marcas como Innovasport, The North Face México, Hoka One One, entre otras, me han elegido como Influencer para promover sus productos a través de mis fotografías y mi blog de Aventura.

Los 8 errores más comunes en el montañismo / alpinismo

por | May 10, 2018 | Montañismo y Senderismo, Para Widget | 3 Comentarios

Todos cometemos “novatadas” cuando hacemos algo nuevo, es normal, la clave está en querer mejorar siempre y no cometer los mismos errores. En este artículo te voy a mencionar los 8 errores más comunes de los principiantes en el montañismo.

Ten en cuenta que, en la montaña, las cosas pueden ponerse más graves de lo que parecen en cuestión de segundos, así que es importante no subestimarla y ser doblemente cuidadosos en cada paso que damos.

1. No cortarse las uñas

En las manos y en los pies, en muchas montañas tendrás que usar tus manos mientras subes la montaña, desde cosas tan sencillas como meter y sacar cosas de tu mochila rápido, hasta en la roca para cruzar alguna zona complicada en el sendero. Te lo digo por experiencia propia, a la mala aprendí que más vale llevar las uñas cortas si no quieres que se te quiebren.

En los pies también porque si las llevas largas te van a topar con la punta del tenis al momento de descender… y es algo realmente doloroso.

2. Entrenamiento incorrecto

Podemos pensar que con tener músculos fuertes es suficiente para subir, pero no es así. Para la montaña se necesita un buen pulmón, un corazón grande (literal), agilidad en las piernas, resistencia, entre muchas otras habilidades.

Subir pequeñas montañas muy seguido, cargando una mochila, es el mejor entrenamiento, pero si no vives cerca de ninguna montaña y sólo puedes entrenar en un gimnasio, no te quedes sólo con las pesas, ¡haz cardio! y si puedes nadar, ¡nada! es muy bueno para los pulmones y el corazón.

¡Fortalece tus piernas! Usa las escaleras en lugar del elevador.

3. Ir muy rápido

Si algo nos enseña la montaña es a “ser pacientes”, a veces creemos que el montañismo es como cualquier otro deporte y queremos llegar primero o subir siempre rápido, normalmente son las personas que se sienten mal primero y no hacen cumbre por eso. El exceso de confianza es un gran error.

Sea cual sea la montaña y la altura que tenga, el cuerpo necesita adaptarse poco a poco y aclimatarse en la altura. Hay que acordarnos de ser humildes y no querer ganarle a la montaña, ni a las demás personas.

Trata de ir despacio y disfrutar el camino, “que la felicidad sea el camino, no la meta”…

4. No alimentarse adecuadamente

Todo está en las calorías y la energía que consumes, la comida es energía. Casi siempre nos acostumbramos a nuestros “snacks” favoritos y el error es que creemos que con eso será suficiente.

En la montaña quemas el doble o triple de calorías que en otros deportes, así que más vale llevar de más que de menos, poco a poco irás conociendo tu cuerpo y saber las porciones de comida que necesitas para cada montaña. Tendrás que olvidarte de la dieta, ¡aquí se quema todo!

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5. No tomar suficiente agua

La hidratación es lo más importante. Estás al aire libre y no te escapas del sol, así que lleva suficiente agua, normalmente tomamos entre dos y tres litros por persona en un día.

En la alta montaña nos podemos deshidratar muy fácil porque no nos da mucha sed y nos olvidamos de tomar agua. El cuerpo se vuelve más lento y tarda en mandarnos señales de que tenemos que comer e hidratarnos, así que da traguitos de agua cada que te acuerdes y toma agua aunque creas que no tienes sed.

Es muy fácil confundir el mal de altura y la deshidratación; un dolor de cabeza, mareo o cansancio pueden ser por falta de agua.

El agua es vida, y puede hacer la diferencia entre hacer cumbre o no. ¡Hidrátate!

6. Ignorar los “hot spots” en los pies

Me refiero a los puntos donde “medio te cala poquito la bota” pero dices “no importa”.

¡Aguas! Una ampolla hace la diferencia entre poder caminar y hacer cumbre o tener que quedarte a medio camino con una cortada infectada.

Más vale prevenir que lamentar, solo te tomará dos minutos ponerte vaselina o cinta micropore en las zonas donde sientes mayor fricción con tus tenis / botas. Si no estás seguro de qué partes de tus pies son más propensas, coloca la cinta en tus dedos, talón, empeine y en la parte trasera del tobillo.

7. No usar protección solar

Si estás en alta montaña y hay nieve, no sabes la quemada que te vas a dar si no usas bloqueador… Los rayos UV son más fuertes allá arriba y el reflejo del sol en la nieve hará que te quemes por todos lados, literal.

Todos sabemos que gracias al calentamiento global, el sol de hoy nos hace mucho daño a la piel, ahora imagínate allá arriba que estás más cerca del sol y súmale el viento y el frío que te reseca tanto la piel.

Recuerda que los labios son muy sensibles también, así que protégelos y evitar bajar con los labios partidos llenos de sangre.

8. Asumir que por ir con guía vas a hacer cumbre

Claro que ir con guías es un “plus” muy grande, pero no creas que ellos van a hacer todo por ti y están obligados a subirte. Es importante que te prepares y entrenes lo suficiente para que junto con tus guías y compañeros puedas hacer un buen equipo.

La montaña tiene la última palabra; el clima, el mal de montaña / altura, las grietas, avalanchas, hay muchísimas circunstancias que pueden complicar una expedición.

Tus guías conocen la montaña y siempre van a ver primero por tu seguridad. Recuerda que “un verdadero sabio, escucha” así que sé paciente y sigue siempre a tu líder.

Recuerda:

  • Llevar casco si es necesario y todo el equipo indispensable para la montaña que vayas a subir
  • Avisar siempre a donde vas y a qué hora regresas
  • Conocer bien la ruta o utilizar instrumentos con GPS.

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