Blog de Marcela González

¿Cómo pasar un día Mindfulness en la montaña?

por | Sep 27, 2018 | Montañismo y Senderismo, Para Widget | 6 Comentarios

Sabemos que pasar tiempo con la naturaleza nos da muchísimos beneficios, pero ¿qué tan conscientes somos realmente de esos beneficios? ¿nos damos cuenta de que los estamos recibiendo? ¿los abrazamos en el momento y damos gracias por la abundancia? o solo ¿los dejamos pasar sin darnos cuenta de ello? En este post les contaré Cómo pasar un día Mindfulness en la montaña.

La montaña nos da regalos personalizados, cada quien recibe un regalo distinto cada vez que la visitamos. Personalmente les comparto que el regalo que yo considero como el más grande es que me ha enseñado a soltar, a dejar ir todo aquello que no necesito, a dejar esa mochila de sentimientos abajo, me ha enseñado a andar ligera por la vida.

Por que cuando no ando ligera, no subo la montaña, literal. Me cuesta el doble de trabajo y hay veces que comienzo a llorar a medio sendero y no sé por qué es, pero la montaña me invita a mirar hacia dentro de mí y preguntarle a mi corazón ¿qué es lo que más le preocupa en el momento?

Creo que todos tenemos problemas en la vida, cada quien su tema, pero cada cabeza es un mundo y a veces somos egoístas y pensamos que el único que tiene problemas somos nosotros, creemos que el mundo nos debe algo y que cada persona tiene que actuar como nosotros queremos, y nos falta respetarnos unos a otros, pero la montaña te vuelve sensible.

Así que, tras buscar en mi interior y darme cuenta de qué es lo que me preocupa, trato de dejarlo ir, de soltarlo y de entender que hay cosas en la vida que no podemos controlar, trato entonces de encontrar esa chispa de fé que hay en mí, y de explotarla, me digo a mi misma que todo en el mundo es perfecto y todo tiene su razón de ser, todo es una enseñanza que forma parte de los misterios de la vida, de la misma magia de la existencia. No te preguntes ¿por qué? sino, ¿para qué?

¿Cómo pasar un día Mindfulness en la montaña?

Debemos andar ligeros por la vida, no darle tanta importancia a las cosas que consideramos como negativas, no ser tan aprensivos y dejar que la mochila pesada se quede abajo, solo lleva contigo lo que te hace feliz. Atrévete a bailar, a cantar y a reír a carcajadas hasta que te duela el estómago y sientas que has hecho 10 abdominales, ¿te has cuestionado cuándo fue la última vez que reíste a morir? Es una pregunta que trato de hacerme al menos cada dos días, porque muchas veces me ha tocado estar con gente y cuando reímos decimos “hace mucho que no me reía así”, ¡hay que reír más seguido!

Atrévete a que no te importe tanto y atrévete a soñar en grande, que la vida es muy corta y nosotros, somos más grandes de lo que pensamos.

5 maneras para tener un mindfulness hike / camping

1.- Llevar un instrumento musical

No hay nada que ame más que tener a un guitarrista o alguien que lleve cualquier instrumento, de verdad, el que sea, como un ukelele o una armónica, cuando me voy de camping. Imagina una noche bohemia junto a la fogata, bajo las estrellas o bajo la luna llena, rodeado de pinos y árboles y quizás escuchando de fondo el correr del agua de un río que fluye sin parar, o hasta una cascada.

¿Así o más perfecto? Y entonces todos cantan y se vuelve una noche que estoy segura. jamás olvidarás. Creo que hacer esto en familia sería algo que no tendría precio, siempre pasa que eres el “bicho raro” de la familia que se va a las montañas los fines, pero sabes que el día que vengan no se van a arrepentir.

¿Cómo pasar un día Mindfulness en la montaña?

Considera la opción de una “noche bohemia en la montaña” para invitar por primera vez a alguien que nunca ha estado en ella. Estoy segura que será una de la mejor noche de sus vidas, al menos así lo es para mí.

Escuchar la música de la naturaleza es muy enriquecedor, escuchar el sonido de los árboles, el correr del agua de un río, el rugido del viento, dicen que si pones atención, puedes escuchar los secretos que la naturaleza te susurra al oído.

2.- Hacer una práctica de yoga / meditación

Uno de los mejores campings que he tenido fue una vez que hicimos una práctica de yoga al amanecer, tomamos café en la fogata y luego todos sacamos nuestros mats para hacer una clasecita de yoga mañanera.

Estuvo padrísimo porque iban una amiga y un amigo que son maestros de yoga, así que eso le dió un toque muy especial a la experiencia, pero aunque no vaya un yogui profesional a tu salida, puedes buscar videos y llevarlos guardados en tu celular, o simplemente hacer una sesión de estiramientos al aire libre.

Una frase que me encanta es “cuerpo flexible, mente flexible” y al tener una mente flexible nos hacemos más abiertos, más dispuestos a tomar oportunidades en nuestras vidas, más creativos.

¿Cómo pasar un día Mindfulness en la montaña?

Considera estirar tu cuerpo y hacer ejercicios de respiración la próxima vez que vayas a la montaña, si puedes escucha una meditación que tengas guardada en tu celular, busca la que más te guste, tu cuerpo y tu alma te lo van a agradecer muchísimo.

Para mí, el “montañismo” en sí, ya es una meditación constante, hay que encontrar un ritmo entre tus pasos y tu respiración. Aquí escuchas tu corazón, escuchas tu respirar, escuchas el viento, los árboles, la lluvia, la nieve, el rugir de un glaciar, y cuando estás atento, alerta, presente, todo se vuelve mágico y te haces uno con la naturaleza.

Puedes meditar por tu cuenta, respirando, observando y escuchando la música del entorno, pero si quieres, también puedes poner un audio, una meditación guiada si así lo deseas.

Si no sabes dónde buscarlas, empieza por Youtube, puedes buscar el tipo de meditación que quieras, hay muchísimas. Puedes buscar títulos como “meditación para soltar”, “meditación de relajación / de sanación”, “meditación para conectar con tu Yo interior”.

Personalmente es algo que casi siempre hago, y no necesariamente cuando estoy en la montaña, si un consejo me gustaría darte en este momento es que, si no eres una persona que practique meditación, empieces por tratar de inculcar esta práctica en tu vida, puedes hacerlo cuando estés a punto de dormir o cuando recién te despiertes por la mañana, cuando la mente aún no se ocupa de los pendientes del día a día y sigue un poco inconsciente, un poco más conectada con el cosmos, con el sueño.

3.- Leer un libro

El que quieras, puedes llevar el libro que estés leyendo en el momento, puedes empezar un nuevo libro. ¡qué rico empezar un libro en la naturaleza! Yo siempre he pensado que los libros tienen algo que decirnos.

Es más, literalmente yo he sentido que los libros ME HABLAN, en mi reciente viaje a Perú, me llevé un libro que había dejado a medias, pero es un libro que considero como el más importante que he leído en toda mi vida.

Sabía que ese libro iba a tener un mensaje para mí durante mi viaje, y quiero decirles que así fue. Cada noche antes de dormirme, encendía mi headlamp y acostada sobre mi sleeping bag me ponía a leer, ese viaje cambió mi vida, y lo que me transmitió mi libro en ese momento me ayudó a que el proceso lo viviera de una manera mágica.

4.- Escribir

No tiene que ser nada elaborado, simplemente puedes escribir lo que ves, lo que sientes, lo que escuchas o lo que has aprendido en ese día. Escribe sobre tus pensamientos y tus reflexiones, tus logros, tus debilidades. Por otro lado, dicen que escribir te ayuda a tener claridad de mente, a veces, tomar una decisión importante en tu vida es más fácil cuando pones en una libreta los pros y contras de lo que eso te va a dar, al menos a mi me ha funcionado bastante.

El día de hoy tengo mi blog, pero si tengo este blog es porque me obligué a mi misma a aprender a escribir. Cualquiera podría pensar que quien tiene un blog o un libro es porque siempre le gustó escribir, yo lo pensaba, sin embargo, en mi caso no fue así.

Siempre me a costado muchísimo poner en palabras las cosas que pienso, siento, aprendo y veo, me cuesta expresarme al hablar, y si hablar me es difícil, qué puedo decir de escribir. Creo que hay personas que pueden expresarse muy fácil e incluso cuando tienen un problema, saben argumentar muy bien lo que quieren defender.

Por el contrario, yo a veces solía quedarme callada, sólo por no saber cómo expresarme, incluso he tenido problemas con mis ex novios por eso, hasta que aprendí que era más fácil si escribía lo que quería decirles y luego se los leía por teléfono (aunque fingiera que no estaba leyendo nada).

Creo que ésta es la prueba de que si te esfuerzas en hacer algo, al final, si o si, lo logras. Y aunque no sea el mejor blog del mundo, y los lectores apenas comienzan a conocer mis artículos, creo que al final, poder compartir algo, cada quien a su manera, vale la pena.

Siempre he envidiado a los grandes poetas que pueden relatar la vida de una manera hermosa, yo no considero que sea nada fácil para mí, pero tras ir haciendo poco a poco un pequeño esfuerzo y proponerme a escribir lo mínimo que pudiera en cada expedición, he notado como poco a poco puedo escribir más.

5.- Observar tu alrededor

  • “¡Primera llamada señores! Primera llamada!”

  • “Segunda llamada”

  • “Tercera llamada… ¡Comenzamos!”

¿Te suena esta escena? La vida es una obra de teatro, es como si justo antes de nacer se abriera el telón y comenzara la mejor obra de teatro que verás en tu vida, que es la vida misma, se abre el telón y tú eres el espectador más importante que está sentado en el mejor asiento disponible.

Entonces ves el show, te ríes, lloras, te preocupas y sientes todo como los actores, es como una película, que sabes que no es real y que cuando salgas de ahí la vida seguirá siendo igual y que todo lo que sucedió era actuado y montado sobre un escenario.

Puedes aprender a ver la vida como si fuera un espectáculo, una obra diseñada especialmente para ti y que con cada caída que des y te levantes, vas a crecer y aprender a sacar siempre lo mejor de ti.

¿Cómo pasar un día Mindfulness en la montaña?

Si aprendes a observar lo que sucede a tu alrededor, a observar los problemas desde afuera en lugar de hundirte en ellos y te observas a ti mismo con tus errores y tus defectos, con tus fortalezas y virtudes, te volverás más ligero.

Porque cuando eres un espectador / observador, en lugar de un “actor” y te enrolas en todos los problemas y quieres controlar todo lo que sucede, entonces dejarás de ser tan duro contigo mismo, dejarás de juzgar tus acciones y las de los demás.

A esto me refería cuando dije que la montaña me había enseñado a “andar ligera por la vida”.

Podemos dejar a un lado mis analogías, ya que no era el enfoque principal del artículo, y entonces hacer el acto de “observar” la naturaleza, de observar el entorno, ve las flores, observa los detalles, porque ahí está la verdadera grandeza de la vida.

Una buena amiga una vez me dijo que durante una expedición que tuve en Argentina, conversara con las piedras, literal. Por más de que me costara, lo hice y cuando estaba caminando en aquel terreno tan inhóspito, frío y rocoso, pude hablar con las piedras. Les pedí que me contaran su historia, porque ellas llevan ahí millones de años y han visto el planeta moldearse con el paso del tiempo. Además, miles de montañistas, viajeros y expedicionarios habían recorrido sus pies sobre aquellas rocas, yo quería conocer ese mundo tan ajeno a mi y vaya que me sirvió.

Esas piedras me dijeron que tenía que ser humilde, que tenía que ser paciente, que todos para uno y uno para todos porque solo no se llega a ningún lado, me dijeron que si no perdonaba lo que juzgara, no iba a llegar nada lejos. Me dijeron que los amigos y las amistades son importantes, me enseñaron también a dar un paso más, a creer en mí.

Así que la próxima vez que vayas a la montaña, conversa con las piedras, que seguro, tendrán algo muy valioso que decirte. Y recuerda: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” – Antonio Machado.

Existen miles de maneras para vivir de una forma más consciente en donde quiera que estés, me encantaría que me compartieras las tuyas, ¿cuál es tu manera de conectarte contigo mismo? Te invito a compartirlo en los comentarios, que tengas ¡Buen camino!

 

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